René Plátano

noviembre 11, 2012 1 comentario

Emperatriz Alquerque

SIN TINTA

René plátano nació en Cartagena hace 45 años, vive en el barrio Olaya Herrera y lleva 19 años de su vida dedicado a la venta de plátanos. Vive hace 35 años con Teresa, quien le ha dado 5 hijos: Etelvina, de 24 años, Rigoberto, de 22, Roquelina, de 18, Andrea, de 17 y Carlos de 14. Ellos se han convertido en la razón para que José, a pesar de lo duro que es trabajar en la calle, salga e inicie todos los días la aventura.

A las 4 de la mañana, luego de bañarse y tomar el café con su mujer, José toma un bus que lo conduce  al Mercado de Bazurto, donde compra los plátanos, siempre tratando de  conseguir el mejor precio por unidad, sin dejar de lado el tamaño del plátano;  porque este termina siendo un factor determinante en la venta  y el éxito de esta. Luego de comprar los plátanos, a eso de las 7.00, José se dirige a la calle El Paraíso, en busca de su carreta para salir  a vender, ubicándose a lo largo de la antigua avenida Cordialidad, donde circulan  sus clientes fijos (caseros) y ocasionales (transeúntes)

La modernidad que Transcaribe promete para nativos y extranjeros va en sentido contrario a los ingresos de José, pues sus ingresos han disminuido desde que empezaron los arreglos en la vía, hace 18 meses, no puede llevar los mismos $45.000 que llevaba antes a su hogar al final del día.

José espera y se pregunta  si cuando terminen los arreglos en las vías regresará la rentabilidad de su negocio, porque según él, “el espacio público sigue siendo público tanto para transitar como para vender. Los que se quejan ni siquiera son los mismos transeúntes que nos compran los productos que vendemos, sino el gobierno que no deja trabajar y hablan en nombre del espacio público cuando nosotros, que somos un grupo grande de trabajadores informales, también somos público y más grande que el público privado que defienden cuando inician grandes obras de construcción”.

Bufandas: entre Moda y Salud

noviembre 5, 2012 1 comentario

Emperatriz Alquerque

SIN TINTA

La bufanda es una pieza textil y un complemento que  varía según la confección y el material utilizado en su elaboración; ya sea  lana, algodón, acrílico y otros.

Yina Hernández, Julia Jiménez, Antonio Canchila y Emperatriz Alquerque

La bufanda se ha llegado a convertir en un factor determinante en la moda de mujeres y hombres, incluso en algunas culturas y religiones; así en la cultura hindú, dependiendo de los colores de esta prenda, se dice que es una señal de un hombre a una mujer que representa sumisión amorosa.

Por otro lado, es considerado como un elemento muy útil para aquellos climas fríos. Pues al acomodarla alrededor del cuello brinda calor y protege las cuerdas vocales y todo el conducto respiratorio. En el mercado, su precio varía  según donde se compre, “si se compra en un almacén reconocido  puedes pagar hasta ciento veinte mil pesos o en una venta callejera (comercio informal) te puede costar la módica suma de diez mil pesos”, afirma Cirleyda Tatis,  estudiante de Comunicación social en su última visita a la ciudad de Bogotá.

Este prenda de vestir se dice que llegó  a América en la época de la conquista española en el siglo XVI y desde esa fecha ha  estado presente en toda clase de eventos por ser un accesorio que permite ser combinado con cualquier tipo  de vestuario, desde eventos académicos o laborales del diario vivir hasta los mas divertidos como en deportes y por qué no, también en los eventos más elegantes.

Rostros: El Caminante de la Ciudad Amurallada

noviembre 3, 2012 2 comentarios

 

Lía Miranda

SIN TINTA

No es preciso decirte de dónde vengo, simplemente la vida lo quiso así”  con esta frase inicia la canción el Caminante de Joe Arroyo y  al parecer es también el pensamiento que ocupa los días de Gerardo Collazos, un vendedor de chitos que suele recorrer con frecuencia las calles del Centro Histórico de la ciudad.

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Gerardo Collazos, Junio 2012

Cuando quise preguntarle sobre su vida antes de dedicarse a la venta de  pasabocas o aperitivos, él claramente responde que su vida empieza precisamente  así, con la venta ambulante en la cual lleva más de 20 años.

Don Gerardo tiene 45 años de edad, pero su contextura delgada, su andar pausado y su rostro desencajado lo hacen parecer aun mayor; una vez entras a dialogar con él y observas su forma de expresarse, de dirigirse a sus clientes notas que en don Gerardo aflora una extraña juventud y digo extraña porque una vez se marcha, la persona con quien conversa, vuelve a su estado inicial: mirar cansado y cabeza inclinada.

El Caminante vive en el barrio Boston en una pequeña casa que pudo obtener gracias a un subsidio de vivienda que consiguió en un  Banco, incluyendo unos ahorros  que tenía de su antiguo empleo.

Don Gerardo dice conocer el Centro Histórico como si fuera su propia casa y asegura que le gusta vender mejor por las calles o arriba de las murallas, ya que suelen ser sitios seguros y acogedores para la gente y además le gusta mucho.

Si bien las cosas en la vida de Gerardo han sido  difíciles, este luchador se pone en pie y camina. Camina cada rinconcito de la ciudad amurallada, esa que muchas veces lo ignora y margina. Esa que no se da cuenta aún que quizás con 500 pesos que cuesta el paquete de chitos colabora para que el Caminante lleve de comer a su casa. Él  es un rostro de tenacidad y esperanza.

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Noviembre en Cartagena es de Fiestas y Reinas

Antonio Canchila

SIN TINTA 

Noviembre en Cartagenalleno de fiestas y reinas

La celebración principal es la conmemoración de un año más de la lucha independentista, gesta que convirtió a la ciudad en La Heroica.

Cartagena de Indias es un escenario festivo por naturaleza. Su belleza arquitectónica y la magia que encierra el Corralito de Piedra hacen que siempre una fiesta, un desfile de modas o un congreso se lleve a cabo en sus múltiples escenarios.

Lo que más llama la atención por esta época es el Concurso Nacional de la Belleza que se celebra en la Heroica, sin embargo, los cartageneros raizales tienen claro que lo mejor de este mes son las celebraciones populares que se realizan en el marco de las Fiestas de la Independencia, una verdadera muestra de la cultura local.

Los eventos se iniciaron desde mediados de septiembre con los Preludios en las tres localidades de la ciudad y este 1 de noviembre, “se prendió la fiesta en mi Cartagena”.

La primera celebración es la fiesta de  “Ángeles Somos”,  una práctica heredada de los españoles en la que se acude a estribillos para pedir alimento en las calles de la ciudad y en grupos de amigos hacer un plato típico, que en la costa se conoce como sancocho.

Aunque amenazaba con desaparecer esta practica festiva se ha revitalizado gracias a la labor del Instituto de Patrimonio y Cultura de Cartagena (IPCC), que este año, en asocio al Concurso Nacional de la Belleza (CNB), realizó una celebración de conmemoración de esta fiesta en la que, por primera vez, se unieron las representantes de los barrios que aspiran al titulo de Señorita de la Independencia y las candidatas a Señorita Colombia.

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“La idea es propiciar la integración, la fiesta debe ser una sola fiesta, no dos fiestas por separado. Lo mismo me parece que debe ocurrir con el bando, debe ser uno solo con las candidatas de ambos certámenes”, dijo Raimundo Angulo Pizarro, presidente del Concurso Nacional de la Belleza.

Para Raimundo, la desintegración de las fiestas se ha dado más por parte del Distrito que “por el elitismo de su organización (CNB)” como se comenta en algunas ocasiones.

Reinas de La Independencia

En el reinado de la Independencia se dan cita las representantes de diferentes barrios de Cartagena, que luego de varios meses de preparación se muestran al público en los preludios.

Las concursantes presentan ante el IPCC un proyecto que beneficie a la comunidad de la que es representante y con el que trabajan a lo largo del certamen.

Más que la belleza, las principales cualidades de la mujer que quiera ser elegida Señorita de la Independencia, necesita destacarse en su forma de tratar a la gente, su amabilidad y sobre todo, debe mostrar la esencia y el sabor de la mujer cartagenera.

Reinas Nacionales

Las aspirantes al titulo de Señorita Colombia inician su agenda un poco más tarde. Las candidatas llegan a la Heroica a bordo del vuelo real, quince días antes de la Noche de Elección y Coronación, desfile principal de este certamen.

Una vez llegan a Cartagena, las mujeres que representan la belleza nacional deben desarrollar una estricta agenda compuesta por visitas a fundaciones, donaciones, desfiles en diferentes escenarios, participación de las Fiestas de Independencia y demás actividades dirigidas por al Organización Concurso Nacional de la Belleza.

Las beldades nacionales disfrutan de principio a fin su estadía en la ciudad y aprenden a conocer más de cerca los contrastes de Cartagena, su belleza histórica y turística y la extrema pobreza en la que se vive en algunos barrios.

La Reina Nacional de la Belleza representa a Colombia en los diferentes certámenes de talla internacional que se realizan a lo largo del año y su función es mostrar con orgullo que en este país nacen las mujeres más bellas.

ESCRIBIR SOBRE SEXO, UN RETO EN FEMENINO

noviembre 1, 2012 4 comentarios

JULIANA DE ÁVILA ROMERO

REDACCIÓN SIN TINTA

No vemos jamás las cosas tal cual son,

las vemos tal cual somos”

Anais Nin

Escribiendo Sobre Sexo

Modelo: Juliana De Ávila Romero

Escribir es una tarea complicada. Escribir sobre sexo es un desafío.  Escribir sobre sexo, publicar y ser mujer es un reto a gran escala. No es sencillo sentarse a escribir sabiendo lo que vendrá,  algunos te adularán y gritaran lo mujer que eres por lograrlo, otros te nombraran los infiernos en los que arderás y otras, sí, casi siempre mujeres, en contra, pero más corteses te dirán “puta” entre pasillos y comentarios ocultos que tú escucharás. La tarea no es sencilla, pero si eres una escritora de sensaciones, de piel, adelante. Pero antes, debes conocer cinco realidades sociales y culturales que podrían hacer tu trabajo arduo, pero que como todo obstáculo es también una oportunidad de crecimiento.

ELLOS se asustan. Algunos hombres huirán. Los más tontos por supuesto. Escribir sobre sexo para ellos significa que sabes demasiado o que quizá eres “muy recorrida” y se aterran, increíble, lo sé, pero sucede con más frecuencia de la esperada. Tú tranquila. Un lector menos, si este es tonto y no comprende, no le quita impacto a tu trabajo.  Consejo#1: No lo sigas, ni intentes que comprendan.

ELLOS no saben la diferencia entre escritora sexual y puta educada. Hombres, amigos que hace mucho no veías, no sabías de ellos, comienzan a aparecer. Te alagan por lo que escribiste y de repente comienzan a hablarte abiertamente de las reacciones que tuvieron en su mente y su cuerpo mientras te leían. Uno que otro señalará que quisiera tener “algo” contigo. Consejo#2:  Sonríe e ignora, en caso de que alguno te guste, no pierdas la oportunidad.

ELLAS creen que eres una puta. Ellas son una mezcla entre envidia por ver que captas la atención de muchos y mojigatería. Renuncia a hacerlas cambiar de opinión. No podrás, no lidies con ese mal. Actúa como si lo fueras y repite con tus actos que no te importa lo que piensen. Lo único real es que decir SEXO en voz alta, no te hace puta, y si lo fueras, tú eres la única administradora de tu cuerpo, a nadie tendría por qué importarle. Consejo#3: No dejes de escribir.

ELLAS temen por sus novios que son tus amigos. Sucede que ellas, después de leer tu primer texto, te creen una especie de mujer en constante caza de hombres y experiencias. Entonces, sus novios, tus amigos, por lo cercanos, parecen ser la “presa” ideal.  Por más que intentes ser cordial, amable, y mirar con cara de inocencia, ellas creerán que es tu táctica de conquista. Consejo#4: Resistencia es la clave. Tus amigos, los reales, lo serán siempre. Sigue escribiendo.

ELLOS y ELLAS creen que necesitas ayuda.  En cuanto tus padres te lean, los gritos no darán espera. Tíos y tías, hermanos, primos y primas te leerán después. Como una bola de nieve tus textos llegarán y serán comentados por toda tu familia. Primero, hablarán entre ellos, y luego, poco a poco se acercarán a ti. Algunos te felicitarán por tu talento como escritora, otros creerán que es hora de tener “la charla” contigo y de darte un par de consejos. Consejo#5: Escucha en silencio y mantente firme. Sigue escribiendo lo que desees y no olvides que la administración de tu pulso, de tu mano, es solo tuyo.

Todos tendrán una opinión. Nadie se guardará lo que piensa. El reto es escuchar atenta, no intentar defenderte, pero mantener firmes  tus convicciones. Si decidiste hablar de sexo, adelante. No dejes de escribir, a menos que se te agote el espíritu en alguna noche poco inspirada. Retoma. No dejes de intentar superar lo anterior. Escribe con deseo, pasión y todos los sentidos abiertos. Explórate como ser humano, como mujer, pero sobre todo como ente creativo, como escritora.

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La Media Luna: la nueva zona rosa de la Heroica

octubre 31, 2012 1 comentario

Lía Miranda

SIN TINTA

Lis llegó a su casa. Saludó efusivamente a su mamá. Ella notó de inmediato que su hija había conseguido el trabajo. Lis, con aparente tranquilidad, le dijo: mami trabajaré en la Media Luna. Su mamá la miró  fijamente y pronunció un rotundo  No.

Si pudiera revivir la Cartagena del siglo  XIX para poder entender las dinámicas sociales que se tejían no solo en el barrio de Getsemaní sino también en una de sus calles principales, la Media Luna, probablemente estaría segura de que lo que ocurre hoy en día con ella es lo más conveniente para nativos y visitantes.

Si llegas a Getsemaní a eso de las seis o siete de la noche, y la ruta por donde accedes es la calle de la Media Luna, podrás notar que alrededor de ti se abre un lugar con aire  bohemio y  libertino donde te ofrecen tantas opciones como situaciones posibles, la Media Luna te da paso a una dimensión desconocida que poco a poco te logra concentrar y atraer por sus múltiples atractivos visuales, sonoros y aquellos que guardan la esencia de su historia, algo así como su atractivo natural.

La Media Luna era en años anteriores la ruta de acceso al comercio  y al mercado principal de Getsemaní con la llegada de los árabes o “turcos”, quienes iniciaron en la zona las primeras y grandes empresas de Calzado y Telas de la ciudad, para que luego comerciantes y nativos  instalaran todo tipo de ventas informales y abrieran pequeños bares para deleitar a visitantes marinos y comerciantes, cuya estadía en Cartagena era regular o de forma permanente.  Es así como la calle empieza una especie de época comercial y estratégica.

Años más tarde, la Media Luna cae en un detrimento social y económico pues una vez se instalan otro tipo de negocios informarles popularmente conocidos como residencias o cantinas, la calle es invadida por un gran número de meretrices que noche tras noche ofrecían sus servicios a residentes y  extranjeros. La venta informal de drogas creció implacable y los bandidos estaban a la orden del día para amedrentar y robar a los residentes del barrio Getsemaní.

La Media Luna se populariza entonces como la calle de los negocios sucios y la de los bares de mala muerte. Si alguna señorita decente se atreviera a pasar por allí de noche, el pleito que se le formaba en su casa era aterrador.

“Si  yo quería ir al centro y tenía que pasar por la Media Luna prefería tomar la Calle Larga y seguir derecho por el Muelle de los Pegazos, antes la media Luna  era tan peligrosa que tu sabias que no ibas a encontrarte nada bueno”manifiesta Kelly habitante del barrio Getsemaní.

Hoy todo puede parecer bueno, el ambiente no se torna tenso pues la calle es hoy  un sitio de espacios alternativos que te invitan a disfrutar de la rumba o la noche en Cartagena.

Como me dijo mi abuela “ya ni se ven las putas”  Ellas han tenido también que migrar. Los pocos bares de “mala muerte” que aún se conservan tienen por decirlo así su grupo permanente de mujeres.

Fotografía: HAVANA Por: Carlos Hernández

La Media Luna cuenta con lugares totalmente renovados, inversión extranjera que decidió apostarle o invertir en una calle principal y que aporta mucho a la imagen de Getsemaní. Es la entrada de  todo tipo de personas, en especial turistas, que buscan el paquete completo: hostal, rumba y diversión a un precio accesible.

No podría decir que tampoco hayan desaparecido los jíbaros o aquellos que le apuestan al negocio de la droga, pero esta vez debido a la transformación del sitio, para “bien”, y suelen vender con cautela.

Los primeros días de trabajo fue como estar en un sitio diferente a la ciudad, en la noche la calle de la Media Luna está repleta de turistas y en las afueras de los bares o de los hostales puedes ver que el jíbaro que se acerca y les ofrece drogas o servicios de putas y así   afirma Liz  después de una semana de estar trabando como mesera.

Las noches en la media Luna invitan a un encuentro cultural con fiestas organizadas por los propios hostales y bares al estilo de New York o Miami que atraen a muchos jóvenes cartageneros y turistas, que desean conocer personas raizales.

Todos los miércoles el hostal más popular de la Calle que también se llama así media luna realiza una fiesta para integrar a sus huéspedes todos hombres y mujeres del extranjero para que bailen y gocen de la rumba, contratan una agrupación musical de aquí y muchas niñas de Getsemaní y de otros barrios vienen y rumbean acá. La entrada es gratis y se pasa bueno”  señala Perla  una joven de 21 años que vive en Torices.

El sector estratégico y comercial  de antaño hoy se vuelve zona rosa de la heroica y  esta vez conecta con el centro amurallado no para la entrega de telas o pedidos de calzado sino para inversión extranjera, nuevas culturas y complacencia de sus habitantes.

Ese día Lis  terminó explicándole a su mamá que ella trabajaría en un bar-restaurante de italianos residentes en Cartagena y que sería  mesera  y que la Media Luna que referenciaba en su memoria estaba desapareciendo de a poco. Ella estaría bien y segura en ese sector.

 

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El Fracaso de los Correos

octubre 20, 2012 2 comentarios

Editorial

SIN TINTA

 Un día de estos tendremos que enterrar a los servidores de correo electrónico. Quizá sea por que ya no dan abasto porque por lo general los tiempos cambian y las necesidades también. Dicho esto, se puede imaginar el desarrollo  de un día en el mundo sin ningún servidor de correo en la web. Sería absurdo pensar que todos los seres humanos tendrán dispositivos móviles con conexión a internet donde estos mismos manejasen redes sociales y las usen con fines meramente institucionales.

El caos se ve venir. Hace pocos se dio la novedad de que Hotmail (el servidor con más cuentas actualmente) iba  a desaparecer y tenía que clonar sus cuentas a un reformado Outlook.  A partir de allí sus usuarios tendrían la opción de seguir con la antigua interfaz o probar el nuevo correo realizado con fines más comerciales y competitivos respecto al segundo proveedor de correos del mundo: el magnate Gmail.

Quizá el peligro esté surgiendo por el auge inmediato de las ya conocidas redes sociales y sus facilidades de acceso, todas las aplicaciones que contienen y demás. Pero esto no quiere decir que los correos electrónicos estén destinados al fracaso. El ejemplo más claro ha sido la sentencia de los medios impresos desde la llegada de la internet. Es evidente la reducción de la prensa escrita, pero todavía vemos medios de esta categoría que han incursionado en  la era digital, y que  más que reducir su producción se han transformado para poder llegar de cualquier forma a sus lectores. En ese caso, no es preocupante que las redes sociales tengan tanto apogeo, lo importante es que los medios o cualquier servicio web existente responda a las necesidades inmediatas de los usuarios.

Categorías:Editorial, Ivan Acosta, Todos